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Emisarios: transferencias y deposiciones de löss fluvial y de masa orgánica e inorgánica en 0,6 mm de detritus y vertidos domiciliarios e indus triales. Muerte del corredor de flujos costaneros Sur y sentencia de muerte para todas las riberas urbanas del Norte. Similar condena para las tomas de agua a potabilizar.

Imprevisión generalizada de los flujos tributarios y ribereños estuariales urbanos.

La imagen que sigue corresponde a una carta náutica del Servicio de Hidrografía Naval de hace algo más de 40 años.

El panorama graficado apunta canales de navegación, sin incluir al corredor natural de flujos costaneros; a los dos emisarios y resaltado en azul el largo actual del Berazategui; el Km 26 del canal de acceso al Sur del cual Hidrovía S. A. descarga la draga de arrastre desde hace más de 5 años y la zona amarilla donde cabe imaginar la deposición sedimentaria de estos vertidos.

Las imágenes de este sector costanero Sur aparecen en Costa del Plata . 0 . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6

La falta de consideraciones a los corredores naturales de flujos costaneros por múltiples violaciones a las líneas de ribera y su abandono por más de 60 años permite a estos proyectistas de áreas secas, ignorar las consecuencias que tendrán estas transferencias de masa y deposiciones en el área Sur.

No sólo condenarán los ya moribundos flujos que bajan del Norte, sino que permitirán a la deriva litoral expandir sus anchos como ya lo viene haciendo en las riberas urbanas de la zona Norte.

Cuanto menos profundo es el estuario, más funcional resulta a estas derivas para extender su hipersincronicidad mareal complicando los descensos y facilitando por capa límite térmica su más presta deposición;

alimentando los procesos de convección interna y demorando por lo tanto los procesos de convección externa que son los que orientan la masa sedimentaria hacia aguas más profundas.

Las riberas del Norte han quedado con sus flujos moribundos encerrados en el sector de aproximados 80 Kms 2 entre el Emilio Mitre y la costa.

Este tapón que se consolidará al Sur no hace más que adelantar la muerte de las áreas anteriores; que así anticiparán la condición mediterránea de la ciudad, velándola en un inmenso lodazal durante 300 años.

Los vuelcos de la draga de arrastre de Hidrovía S.A. al Sur del Km 26 del canal de acceso son fruto de la pérdida, nunca repuesta, de la draga de corte de la empresa quemada en Centroamérica que refulaba sobre el veril Este del Emilio Mitre.

Sus finos sdimentos alcanzan deposición algo más alejada del lugar de vuelco, que las de los emisarios que vendrán tamizadas por mallas de 0,6 mm y precipitarán mucho antes como bien lo muestran los alrededores de la boca de salida del actual emisario de Berazategui.

La cacareada alta receptividad del Río de la Plata que mencionan en el informe sólo responde a la falta de imaginación o al exceso de irresponsabilidad.

Las estimaciones de pérdida de profundidad han quedado pendientes porque Hidrovía que es la única que controlaba esas áreas, sólo lo hacía en las inmediaciones del área de vuelcos y no más adelante donde resulta previsible imaginar esos depósitos.

Sobre el área del Berazategui nadie estudió nada, ni aportó nada referido a las transformaciones del área. Y sin embargo, merced a imagen satelital logramos enterarnos de las cargas transferidas y la extensión en ambas direcciones de flujo, de sus transportes.

Una Dirección General de Gestión de la Ribera de la ciudad de Buenos Aires que pudiera haber sido la encargada de normar los cuidados de las riberas urbanas, ha venido sosteniendo durante los últimos doce años "el principio del equilibrio de los actores".

Lo gracioso es que entre estos actores nunca figuró el Sr Ambiente; llámese estuario, ribera o como les parezca mejor referir de lo mojado. Siempre pesó en sus intereses o preocupaciones, la materia "costa"; para "el deber de generar territorio".

El agua y los flujos siempre fueron para ellos una fantasía que no merecía estar encuadrada en ninguna actuación, ni tener representante;

ni siquiera los encargados de la Subsecretaría de Puertos y Vías navegables de la Nación que son los responsables de las demarcaciones de línea de ribera en todas las vías navegables de la Nación y tienen algo más de conciencia del tema flujos y sedimentaciones, pues son ellos los encargados también del mantenimiento de los canales de navegación.

Por ese motivo, hube el 17 de Setiembre del 2008 de solicitar por exp S01-0388920/2008, me informaran si había alguna autoridad de la ciudad de Buenos Aires; o municipal o provincial de Buenos Aires; o incluso nacional; solicitado alguna clase de corrimiento de la línea de ribera en las zonas aledañas al Dock Sur; ya sea hacia el Norte, como hacia el Sur.

Hoy 17 de Octubre, si bien aún no han respondido formalmente a la nota, ya la habían considerado y en forma verbal me comentaron que ninguna solicitud de tales características había sido por ellos evaluada en los últimos tiempos para esos sectores.

Con esto me queda claro que esta Dirección General de Gestión de la Ribera de la ciudad de Buenos Aires ha estado obrando por su cuenta sin respetos a las competencias de los anteriores.

Así, para ellos fue fácil tomar decisiones, sacar conclusiones y estimaciones de las 2000 hectáreas que se habían ganado al río en los últimos 100 años y los 900.000 m3 de áridos que se aplicaban anualmente para rellenos costeros en la ciudad de Buenos Aires.

El argumento de peso era que la provincia no se mostraba dispuesta a asumir el compromiso de recibir esos áridos o escombros, según se los quiera nombrar.

Nunca se dieron a pensar que para cualquier gitano, sin necesidad de escritorios, con una simple pala cargadora de 3 a 5 m3 o una mediana bull dozer, esas deposiciones le permitirían construir una fortuna sin molestar a ningún gobernador con formalidades.

La Provincia está llena de agujeros de cavas y bajos, y mil propietarios de esas tierras agradecerían ver la llegada de rellenos de áridos que eliminaran los riesgos de ver ahogados en tosqueras o transformadas en basurales.

¿Cómo es posible ahogarse en un vaso de agua aferrándose a un escritorio?; y encima, ignorar que no es competencia de ellos correr la línea de ribera sin intervención de los únicos que tienen competencia nacional en la materia.

Me consta que se trata en ambos casos de personas serias y educadas. ¿Qué pasa entonces?

A todo esto nuestros físicos en dinámica costera se dan a compartir estas fiestas limitándose a repasar la historia y ni siquiera intentan ser parte de los actores que buscarían el famoso "equilibrio".

Generación de nuevos ecosistemas litorales por albardones de relleno en la costa de la ciudad de Buenos Aires     Silvia Marcomini y Rubén A. López
Estas líneas que siguen no conforman resumen.    (Ver nota completa)

Este trabajo, ilustra los cambios realizados por el hombre en las riberas urbanas y propone seguir bendiciendo los criterios sobre los procesos hidrodinámicos que han quedado signados por estas intervenciones.

Toma en cuenta los usos y costumbres, pero en ningún momento recrea consideraciones alrededor de los canales naturales costaneros subparalelos, cuya existencia reconoce perdidas; sin aportar a cambio, valoración alguna a sus utilidades y a su condición de irremplazables por las propuestas anteriores.

"La misma deberá planificarse teniendo en cuenta el modelo propuesto mediante el cual es factible predecir, sobre la base de la configuración y diseño del albardón de cierre los futuros subambientes costeros que se generarán considerando la acción de la hidrodinámica natural imperante.

La configuración de la línea de costa artificial condiciona la evolución de los futuros ecosistemas litorales naturales".

La planificación y predicción sugeridas avalan la acción de la hidrodinámica natural imperante, que de “natural” tiene sólo lo obligado por el hombre.

Tampoco el Instituto nacional del Agua hubo de contribuir en los últimos 35 años en estas inmediatas riberas urbanas.

Su gran aporte ha sido el trabajo de Jaime, Menéndez y Natale: "Balance de nutrientes en el Río de la Plata Interior" que ahora pretende ser utilizado como biblia para dar soporte a los estudios de impacto y a la correspondiente evaluación.

De este Balance de Nutrientes de Jaime, Menéndez y Natale, referente principal del estudio de impacto, ya he alcanzado opinión en varios hipertextos recordatorios de las muy deficitarias consideraciones sobre temas de flujos ribereños urbanos. Ver 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10.

Dudo que alguno de estos evaluadores haya leído con detenimiento ese informe pues la presencia más cercana de estos investigadores a la costa nunca fue menor a los 500 mts.

Nunca hicieron consideración alguna a los flujos de los corredores de flujos ribereños y siempre se refirieron a los del corredor del Paraná de las Palmas sin hacer diferencias para referir en particular de los primeros.

Mucho menos consideraron en estudio alguno los flujos de la deriva litoral, ni advirtieron en sus extendidos anchos los descalabros que mostraban las plumas de vertidos en el sector de aprox. 80 Kms 2 que quedó encerrado entre el Emilio Mitre y la costa urbana.

Pero en su honestidad probaron, que muchos criterios que Fischer y otros habían resumido para contribuir a sus modelaciones matemáticas, no funcionaban en áreas de grandes vertidos donde la capa límite hidroquímica hacía estragos con los modelos.

Al igual que descubrieron que algunas relaciones ancho-profundidad de los estuarios también sacaban de caja estos modelos. Nunca advirtieron la necesidad de consideraciones termodinámicas porque en general sus estudios se aplicaban a grandes corredores de flujo donde los modelos venían, a sus criterios, sosteniendo eficiencia.

No es el caso de las riberas de aguas someras donde la deriva litoral campea; ni las salidas de los tributarios de planicies extremas. Por eso han fracasado en ofrecer soluciones creativas a los problemas de flujos de salida del Riachuelo y a las disociaciones entre el Aliviador del Reconquista y el Luján.

Por eso me sorprende una referencia que aparece consignada por la Dirección General de Gestión de la Ribera, señalando que el INA les había dado visto bueno al desarrollo de un área de rellenos en las zonas linderas a la izquierda del canal Sarandí.

Me gustaría alcanzar a ver no sólo la confirmación, sino también los estudios que la avalan.

Respecto del texto "Balance de Nutrientes", hace un par de años en olos8.html hube de consignar algunas observaciones.

Algunos valores como los de fosfatos en la costa de San Isidro fueron ninguneados porque escapaban a la curva de los demás valores capturados, a pesar de ser hasta 20 veces más altos que los del promedio de áreas ya consideradas graves.

Ya en el 95 la tabla de la pág 89 del Informe de Nutrientes de los mismos autores, nos descubre para S.I., 4,10 mg P-PO4/l a 1500 m de la costa.

La desembocadura del Riachuelo señala en esa misma tabla tan sólo 0,20 mg/l; y a 1500 mts tan sólo 0,04 mg P-PO4/l

Nuestro amado rinconcito sanisidrense de apenas 80 Km2, ya anticipaba por imágenes destacadas noticias de paupérrima dispersión que pudieran tal vez ser responsables de estas diferencias que resaltan a mayor distancia de la costa, mayores problemas. Ver en la costa de San Isidro esas extensas derivas litorales contra natura que he dado en llamar "hidrotermias" . Ver 1, 2, 3, 4, 5, 6.

El INA cuenta con una planta de más de 370 funcionarios de los cuales ninguno aparece dispuesto a jugarse la Vida metiéndose en problemas. No me caben dudas de su seriedad, pero los advierto demasiado prevenidos para salir de su encierro.

Las riberas parecen ser de nadie. Las costas, de los mercaderes, cuando no de las cajas de la política.

La Dirección de Proyectos de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables es el eslabón perdido o el eslabón que perdió el rumbo hace unos cuantos años.

Y por ello es fácil entender el abandono que ha hecho este organismo de la competencia que les cabe para la demarcaciones de líneas de ribera en vías navegables.

La Fiscalía de Estado Provincial sólo ha comenzado a mirar estas cuestiones en años muy recientes a raíz de las denuncias de unas pocas ONG vecinales.

La Dirección de Hidráulica Provincial siempre fue la primera en prenderse a obranzas, no precisamente en favor de Natura.

Y los cuatro municipios del Norte: Tigre, San Fernando, San Isidro y Vicente López gozaron del desquiciado beneficio del decreto 1980/77 firmado por un contralmirante a cargo de Turismo, liberando las playas y riberas. Lo que les permitió por caso, angostar el Luján en un 60%. En lugar de 580 mts a su salida, ahora tenemos 220 m.

Con criterios y respaldos políticos de esta naturaleza tampoco los funcionarios de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables se irían a molestar en lidiar.

Todo quedó sencillamente abandonado en los últimos 30 años. El descalabro hidrológico de las zonas deltarias no es imaginable.

La draga de corte de Hidrovía, repito, que refulaba sobre el veril Este del Emilio Mitre marchó por unos meses a Centroamérica y se les quemó. Pidieron a la Nación una prestada de arrastre, y ahora vuelcan los barros en esta misma zona que veremos asistida por dos hermosos emisarios.

Lindo panorama depara la seriedad de estas evaluaciones del estudio de impacto ambiental girado al Banco Mundial para asistir la solicitud de 3000 millones de dólares para financiar los emisarios.

Ninguna consideración, ni seria ni risueña para los flujos.

El mismo panorama campea en la causa del Riachuelo, donde nadie habla de flujos. ¡Y hasta hoy, nadie se ha ocupado ni siquiera de resaltar su completa ausencia!

Entonces, ¿cómo acreditan la receptividad del "río"? para digerir estas miles de toneladas diarias de materias "pesadas".

¿Por qué no ponen un poco de orden en la casa del conocimiento? y empiezan a mirar esta cuestión, que desde inicio les moverá a darse cuenta que esto que llaman río, nunca lo fue.

La imagen superior muestra el entorno de la boca de salida del actual emisario de Berazategui que será prolongado en 5 kms adicionales.

Advertimos cargas sedimentadas hasta 1,5 Kms aguas arriba de la precisa boca de salida. Y hasta más de 14 Kms de negra estela transfiriendo masa que marcha también para arriba comprometiendo sin remedio la captura de agua a potabilizar en la ribera de Bernal.

¿Cómo es posible que estas evidencias pretendan ser ninguneadas por un funcionario de "Gestión" de las riberas de la ciudad que dice que el INA aprueba todo este urgido proyecto de emisarios y rellenos!!

Diferencias entre las voces: río, ría y estuario

La voz “río”, acerca en las griegas reo, reos, fluir, flujos (de aquí la voz “reología”), los correlatos más importantes que reconoce nuestra imaginación; a excepción de aquellos que fluyen como por milagro en las planicies extremas. Los ríos, salvo los deltarios (Caraguatá, Arias, etc.), reconocen una sola dirección de flujos.

La voz “estuario” apunta a lo que se quema, a lo que se calienta, a lo que se prende fuego. Así lo señala la raíz indoeuropea: *aidh, quemar. Voces emparentadas a "estuario": estiaje: caudal mínimo de un río, estero o laguna; estuante: encendido, excesivamente caliente. De aquí también: estío y estero.

Hay ámbitos hidrogeomorfológicos que reconocen al igual que los estuarios, las energías presentes de los flujos en descenso de los tributarios en él, y los reflujos mareales en sentido contrapuesto.

Pero a esos otros ámbitos, las relaciones de ancho y profundidad los descubren como “rías”.

Si bien a las “rías” también les cabe mirada a termodinámica, es en los estuarios donde resulta elemental la mirada mucho más sensible a termodinámica e hidrotermogeomorfología (de aquí la mirada a la formación de los cordones litorales).

 

Es muy importante poner atención a los textos que siguen, ya reproducidos en boca 13.html , pues ponen a estas, nuestras conceptualizaciones, frente a ricos problemas metodológicos de los cuales sacamos conclusiones y provechos inesperados, nada comunes.

En el Balance y dinámica de nutrientes principales en el Río de la Plata interior  de Patricia Jaime, Angel Menéndez y O. Natale, investigadores del INA , se lee:

“La ecuación de balance de masa” que asiste el modelo WASP5 para las sustancias disueltas en un cuerpo de agua considerando toda la materia entrante y saliente a través de cargas directas o distribuidas, los transportes advectivos y difusivos y las transformaciones físicas, químicas y biológicas... imaginando útil a ello, una descripción introductoria a la geometría de los segmentos de flujo, que deberá considerar en primer lugar sinceramientos básicos y suficientemente claros para ayudar a una legión de desorientados en todos los órdenes; desde académicos, hasta judiciales.

Por ello, cuando vemos se refieren a "dispersión debida al gradiente vertical", completamos que estos flujos responden a los movimientos ascendentes descendentes propios de los procesos naturales de convección interna;

y cuya permanente presencia en las franjas en donde hace acto de presencia la "deriva litoral", es en todos los estuarios, inocultable e invalorable para sostener memoria de salida a todos los tributarios en las márgenes estuariales.

Esa memoria convectiva natural interna, es también responsable de la hipersincronicidad con respecto a los reflujos mareales que cargan las derivas litorales estuariales.

Por ambos motivos: por ser madre de todas las salidas tributarias y asistente de hipersincronicidad mareal, no lograría ser ninguneada apuntándole la sóla misión de ser agente dispersor vertical. En cualquier estuario, y en el nuestro en particular, es mucho más que eso.

La convección natural externa, refiriendo del despegue del sistema positivo interior para acoplarse a los flujos en descenso tras dar un amplio giro en 180°, es aquella que los autores relacionan con el segmento de flujos que atiende la dispersión lateral, cuyo nombre cabe acreditar como "convección natural negativa exterior".

Ambos comportamientos son observables a simple vista en imágenes satelitales; y no tan simples de mensurar con nuestros pocos y pobres correntómetros.

De hecho, el INA nunca ha publicado, ni parece haber realizado estudios sobre la deriva litoral en nuestras riberas estuariales urbanas. Ni siquiera en el viejo abandonado corredor de flujos costaneros urbanos, cuyos flujos longitudinales son más simples de considerar.

Si no han hecho estudios de la deriva litoral, ni de su vecino corredor de flujos costaneros urbanos, cabe adelantar que están haciendo estudios en otro planeta; pues la miseria que nos preocupa está concentrada en áreas de la deriva litoral y en el bloqueo de salida de los tributarios que apuntamos: Riachuelo y Aliviador.

En adición de dificultades, este par de segmentos de flujo resultan en ambos casos, imposibles de ser incluídoss en los procesos de un laboratorio de mecánica de fluidos como el del INA en Ezeiza, porque estos flujos, respondiendo a comportamientos descriptos por la termodinámica, no están habilitados a su modelación en él.

Por ello, conforma un acto de elemental sinceridad apuntar estas limitaciones de nuestros técnicos para modelar con ellas. Sólo se han limitado a reconocer muy finalmente, que los coeficientes de participación en la ecuación de balance de masa dista de considerarlos con la importancia que ellos merecen.

Esta confesión, repito, es tardía, incompleta, veladora de muchos procesos y muy insuficiente para la honestidad con que deberíamos asistir a la causa del Riachuelo, de las riberas estuariales y del Aliviador del Reconquista.

Hasta que la palabra "termodinámica" no esté instalada en el centro de estos estudios, seguiremos actuando como las avestruces.

 

Todos los textos en bastardilla son de mi autoría. FJA

Sigue el Balance de nutrientes principales del río de la Plata interior, de los investigadores del INA Patricia Jaime, Angel Menéndez y O. Natale, Págs. 17 y 18:  

Fisher (1967b) observó que, en canales naturales y estuarios, el efecto del gradiente horizontal es dominante, a tal punto que en muchos casos la dispersión debida al gradiente vertical puede despreciarse.

Freno a este aserto de Fisher: ¡¿Cómo va este señor a despreciar el gradiente vertical, si es precisamente el que saca todos los tributarios estuariales del planeta por convección interna dentro de los cordones?! FJA

Más adelante siguen los mismos autores diciendo:

El uso de la ecuación (3.3.23) en estuarios puede ser cuestionable ya que ha sido verificada sólo para flujo estacionario con una relación ancho/profundidad máxima de 60; y en estuarios esta relación puede ser del orden de 600. Y en algunas áreas de nuestro estuario pueden incluso serlo de relación 1 en 3000. FJA

Siguen los mismos investigadores:

Sin embargo, a falta de otra información se la usa para estimar los efectos de la distribución transversal de velocidades en estuarios.

Se observa que el efecto de la marea reduce significativamente la intensidad de la dispersión por gradiente transversal de velocidades (el parámetro Tl’ toma valores muy inferiores a 0,1), por lo que resulta dominante la dispersión por el gradiente vertical de velocidades.

Menos mal que son sinceros. ¡Por fin vemos cómo dan vuelta la tortilla!

Ayudarían a despejar viejos fantasmas si nos explicaran por qué nunca aparece la famosa "ola oblicua" en sus modelaciones. Ola que fuera cimentadora por siglos de tantos dogmas en dinámica costera y en sedimentología. ¿Tienen miedo de enfrentarse con toda la legión de catecúmenos que han vivido a la sombra de ella?

A cambio, nos hablan de "dispersión vertical y transversal" que son procesos convectivos naturales, internos y externos, que así nos instalan en territorios de termodinámica.

En el balance de silencios y confesiones implícitas, vamos mejorando. Y es comprensible que no quieran referirse a las limitaciones que tiene su hermoso laboratorio de mecánica de fluidos. Pero no alcanzo a comprender cómo siguen ignorando el valor que alcanzan las imágenes satelitales para abrir miradas a estos procesos y a nuestras concretas espeluznantes urgencias.

¿Dónde están publicados esos archivos de imagen? Los míos están en la web y no me han costado un centavo; ni el capturarlas, ni el procesarlas, ni el editarlas y publicarlas. ¿Cuál es el problema de avanzar con imágenes, aunque no haya laboratorio para modelar? ¿Cuántas decisiones se toman a diario en todos los órdenes de la Vida, sin modelación matemática, abriendo los ojos?! Ver Costa del Plata . 0 . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6

Si volvemos al principio veremos cómo, al descubrir dominante la dispersión por el gradiente vertical de velocidades, han concluído en todo lo contrario de lo que decía Fischer, cuyas opiniones, a lo mejor, han sido muy estimadas en el desarrollo del modelo wasp5.

Por eso vuelvo a insistir, ¿por qué no miran esa franja que llamo de "hidrotermias" en el rincón de San Isidro y que en lugar de tener 150 a 180 mts de ancho, tiene 4 Kms?

Convecciones internas montadas en la deriva litoral cuya hipersincronicidad mareal las lleva en dirección contraria al imaginario construído con mecánica de fluidos.

Allí, en ese sector sanisidrense van a encontrar todas las sorpresas que ningún modelador querría considerar, sin disposición a volverse loco.

No sólo entonces cabe mirar con mucha mayor atención a los procesos de convección interna de traslación vertical (ascendente-descendente), sino a las relaciones de ancho-profundidad, que por ello reconocen variaciones de comportamiento: que en un caso favorecen a las convecciones internas responsables de las traslaciones verticales y en otro, a las externas responsables de las transversales. Para acelerar la dispersión lateral necesitamos un estuario menos ancho y más profundo.

De estas diferencias que proponen los distintas relaciones de ancho-profundidad estuariales, proponemos sacar partido interveniendo en el sector encerrado por sedimentaciones y refulados paralelos al Emilio Mitre que ya han dejado prácticamente encerrado al sector entre San Isidro y más allá de Palermo.

Las prospectivas de avances deltarios naturales no nos dejan otra alternativa que mirar estas cuestiones con inevitable urgencia y aplicación; para al menos prolongar un par de siglos el encierro mediterráneo del setor Norte de la gran ciudad. Cruzarse de brazos no sirve de nada.

El tema es, que para semejantes intervenciones hay que tener dónde aplicar los refulados de las profundizaciones de cauces, con la mayor cercanía e inteligencia posibles.

Ver ilustraciones complementarias a estos temas en "areas nuevas".

Los vertederos urbanos, tarde o temprano tendrán que buscar otro camino y otro lugar final de deposiciones.

De la evaluación del estudio de impacto enviada al Banco Mundial:

"El escenario de servicio a futuro (horizonte temporal de largo plazo al año 2030), genera un volumen de efluentes que produce un caudal de 63 m3/s (suma de los caudales máximos de diseño de los emisarios con factor de pico incluído)".

La conflictividad jurídica del tema del vuelco en Berazategui deja prever la existencia de conflictos severos ante la propuesta de esta alternativa.

8.5.3.3.- La hipótesis de conducción, tratamiento y disposición en el Río de la Plata es aceptada como la única apta.

Se olvidan de plantear la posibilidad de un mejor lugar y con capacidad para caudales 10 veces mayores a los previstos; y sin necesidad de construir emisarios subfluviales.

y continuan diciendo:

"Resulta de gran utilidad la experiencia que la Organización Mundial de la Salud ha desarrollado en relación a eficiencia de niveles de tratamiento y diseño de emisarios respecto al riesgo sobre la salud humana [WHO (2003): Guidelines for Safe Recreational Water Environments".
Volume 12, Coastal and Fresh Waters, World Health Organization, Geneva,
Switzerland, p. 80].

"Si bien esta experiencia hace referencia al vuelco en el mar, se considera que estos resultados son aplicables a cuerpos receptores de gran magnitud y elevado poder de autodepuración como el Río de la Plata".

¡Qué fácil es versear saliendo a pasear por otros mundos y otras aguas! ¿Por qué no instalan su mirada y hacen seguimiento e investigación aquí? Mirando el sector Norte a nadie se le ocurriría hablar del "poder" de autodepuración. Por supuesto que el curso del Riachuelo está peor. ¡Cómo no habría de serlo si sus flujos están muertos. Y todavía insisten con su ceguera pretendiendo hablar de "carga másica"!

... . . .

"Este caudal de 63 m3/s representa uno de los factores adversos para su selección, en razón de que las consecuencias sobre la calidad de las aguas del cuerpo receptor se verán afectadas en un área significativamente mayor, toda vez que la longitud eficiente de emisario se deberá prologar significativamente para evitar generar restricciones de uso en las tomas de agua".

Sin prospectiva alguna, las actuales sedimentaciones alrededor de la boca de salida del emisario de Beraztegui les permitirían a los investigadores del INA, a los del Instituto de Limnología Sanitaria Ringuelet y a los sedimentólogos de la UNLP comenzar a estudiar los resultados de estos vertidos en áreas de tan mentada alta receptividad.

Verán que esas deposiciones que la imagen satelital refleja responden a sus concentrados y allí la biodegradación pudiera ser algo más compleja y bastante demorada. ¿Cómo llega la luz a esas concentraciones y acumulaciones?

¿Qué responsabilidad tienen ellos de no controlar esas emisiones y no advertirnos de las calamidades que los reflujos y sudestadas provocan en las capturas de agua a potabilizar en Bernal?

¿Qué sentido tiene dejar de mirar esta cuestión tan especial y bien a la vista de cualquiera?

Estudiarla y comunicar sus opiniones permitirá a la comisión de seguimiento de la causa del Riachuelo encerrada en ceguera comenzar a advertir la importancia de mirar los flujos de todos los sectores.

Con difusores o sin ellos el resultado deposicional será el mismo. Sólo demorarán la evidencia de su concentración por un tiempo brevísimo. La masa transferida es infernal en cantidad y calidad.

Los 0,6 mm de las partículas y las capas límite hidroquímica y térmica que las disocian del resto de las aguas, enfrentadas a los reflujos dará como resultado una fiesta que nadie quiere imaginar.

En lugar de un frente halino tendremos un frente que nadie querrá bautizar. Y si esto lo ha estudiado el INA que diga entonces ese estudio dónde está.

Tampoco han mostrado su rostro para dar su apoyo a estas urgencias las consultoras de Mario H. Gradowczyk o Vicente Petroni; y si lo mostraran, resultará muy necesario dar conocer sus opiniones escritas y firmadas alcanzando a todos los que cultivamos mirada a estas cuestiones.

El corredor natural de flujos costaneros que desde el canal Sarandí hasta Punta Indio goza de buena salud. Y de ello dan prueba las 250 imágenes secuenciadas subidas a este sitio con enorme resolución de imagen (Ver Costa del Plata . 0 . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6), mostrando los efectos de la deriva litoral en infinidad de pequeños cursos tributarios, al igual que los distintos niveles de floculados coalesciendo en sus riberas.

Las condiciones de la captura ha sido realizada toda a la misma altura y perfectamente secuenciada de manera de facilitar todas las comparaciones imaginables del estado de salud de las distintas porciones de la extensa ribera.

Este registro de imágenes será muy útil para probar en pocos años quién ha sido irresponsable y quién previó estas irresponsabilidades que no me canso de apuntar.

El propio Antonio Brailovsky sorprendido me hubo de preguntar de dónde sacaba esas imágenes.

Imposible dejar de alertar de la ruina en que dejarán a toda esa ribera.

A cambio viene la pregunta de ellos: "¿y qué hacemos con toda nuestra mierda?"

Entre Punta Indio y Punta Piedras está el principio de una respuesta.

Respuesta que de todos modos pasa ineludiblemente por el estudio puntual de los flujos ribereños; incluyendo en forma especialísima, el estudio de la deriva litoral; olvidándose del catecismo de la "ola oblicua" y mirando con renovada libertad y creatividad esta materia muy en particular.

Francisco Javier de Amorrortu, 17/10/2008

Gracias Querida Alflora por seguir paso a paso asistiendo mi despertar