Index . . Riachuelo 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . 14 . 15 . 16 . 17 . 18 . 19 . . urgenciasatadas . 1 . 2 . . hospedero . . Del Piero . . emisarios 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . . sinsustento 1 . 2 . . evaluacion 1 . 2 .

Esta modelación matemática de la calidad del agua del corredor Paraná de las Palmas del estuario del Plata, aparece muy asistida por el informe de Jaime, Menéndez y Natale, investigadores del Instituto Nacional de Agua, responsables del "Balance y dinámica de nutrientes principales en el Río de la Plata Interior";

y a sus méritos en las referencias a nutrientes le suma, en las miradas a los flujos ribereños estuariales y tributarios urbanos, las mismas veladuras y pobreza del anterior.

 

INFORME INTEGRADOR
Junio de 2008

Modelación Matemática de la Cuenca Matanza Riachuelo para el Estudio de Alternativas de Saneamiento

COORDINADOR GENERAL POR LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA NACIONAL FACULTAD REGIONAL AVELLANEDA: Ing. Rubén RODRIGUEZ

DIRECTOR TÉCNICO: Dr. Ángel N. MENÉNDEZ

EQUIPO DE TRABAJO:

Sr. Nicolás BADANO
Ing. Pablo GARCÍA
Sr. Emilio LECERTÚA
Ing. Mag. María Fernanda LOPOLITO
Ing. Mag. Mariano RE
Sr. Julián RÍOS
Ing. Alejo SARUBBI


INDICE


1 INTRODUCCIÓN .........................................................................................1

2 PLANTEO GENERAL DE MODELACIÓN ..................................................3
2.1 Sistema de estudio ......................................................................................3
2.2 Modelos de sub-sistemas.............................................................................4

3 MODELO DEL MATANZA-RIACHUELO....................................................6
3.1 Planteo del modelo......................................................................................6
3.2 Hidrodinámica ............................................................................................9
3.2.1 Estadística de caudales .............................................................................9
3.2.2 Caudal de lavado ....................................................................................12
3.2.3 Mareas......................................................................................................14
3.3 Fuentes domésticas ....................................................................................15
3.4 Fuentes industriales....................................................................................18
3.5 Aportes puntuales......................................................................................24
3.6 Fuentes de lavado.......................................................................................24
3.7 Sedimentos de fondo .................................................................................25
3.8 Validación del modelo hidrodinámico ......................................................26
3.9 Calibración del modelo de calidad ............................................................28
3.10 Línea de base............................................................................................32

4 MODELO DEL RÍO DE LA PLATA..............................................................40
4.1 Batimetría....................................................................................................40
4.2 Grilla de discretización ..............................................................................40
4.3 Canales de navegación ..............................................................................44
4.4 Aportes costeros.........................................................................................44
4.5 Concentraciones de fondo .........................................................................50
4.6 Validación del modelo hidrodinámico ......................................................52
4.7 Validación del modelo de calidad del agua ..............................................60
4.8 Línea de base..............................................................................................87

5 ESTRATEGIA DE SANEAMIENTO..............................................................94
5.1 Objetivos ....................................................................................................94
5.2 Plan Director de AySA (PDA) ...................................................................94
5.3 Programas de Reconversión Industrial (PRI).............................................95

6 RESPUESTA DEL MATANZA-RIACHUELO..............................................97
6.1 Representación del PDA + PRI..................................................................97
6.2 Resultados para el Escenario Parcialmente Centralizado (EPC)..............100
6.3 Variante centralizada................................................................................103
6.4 Resultados para el Escenario Totalmente Centralizado (ETC) ................105

7 RESPUESTA DEL RÍO DE LA PLATA........................................................108
7.1 Representación del PDA + PRI.................................................................108
7.2 Zonas de uso.............................................................................................110

CONCLUSIONES...........................................................................................116

En este hipertexto salteamos la modelación Matanzas Riachuelo que vendrá editada en inmediato hipertexto

Los textos en bastardilla son de mi autoría. Francisco Javier de Amorrortu


1. INTRODUCCIÓN

La calidad de las aguas de la mayor parte del río Matanza-Riachuelo y de muchos de sus tributarios es altamente deficitaria, llegándose incluso a una situación de anoxia en gran parte de su extensión. Esto surge como el efecto combinado de descargas domésticas de población no integrada a la red cloacal y efluentes industriales con poco o nulo nivel de tratamiento que llegan directa o indirectamente al curso de agua.

Además, el vuelco de estas descargas sobre el Río de la Plata influencia negativamente, en forma significativa, la calidad de las aguas de la Franja Costera. A este deterioro también contribuyen las descargascontaminadas provenientes de las otras cuencas que desaguan al Río de la Plata.

Por otro lado, como parte del Plan Integral de Saneamiento Ambiental de la Cuenca Hídrica Matanza-Riachuelo (PISA) se incluyen los proyectos de extensión del emisario subfluvial de Berazategui y de construcción de un nuevo emisario (“Riachuelo”) a la altura de la desembocadura del Aº Sarandí, que constituirán las salidas del sistema cloacal troncal de la Región Metropolitana de Buenos Aires.

El estudio de las soluciones para descontaminar la cuenca del Matanza-Riachuelo requiere, entonces, de un análisis integrado de todos los componentes descriptos, de modo de poder evaluar los beneficios y los costos, en términos de calidad, de las alternativas.

El objetivo del presente estudio, solicitado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) a la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Avellaneda (UTN-FRA), es llevar adelante ese análisis integrado en base a la modelación matemática del transporte, dispersión y transformación de las cargas contaminantes en el río Matanza-Riachuelo y la Franja Costera del Río de la Plata.

Este Informe Integrador tiene como objetivo integrar los resultados presentados en varios Informes Parciales, donde se desarrollan los detalles aquí obviados.

La estructura del Informe es como sigue.

El capítulo 2 explica el planteo general que enmarca la modelación propuesta.

En el capítulo 3 se describe la implementación y calibración del modelo del Matanza-Riachuelo y se establece su línea de base ambiental actualizada.

Lo mismo se lleva a cabo en el capítulo 4 para el Río de la Plata.

En el capítulo 5 se plantean objetivos alcanzables a priori con las estrategias de saneamiento propuestas, y se describen brevemente los planes de obras y programas de reconversión.

El capítulo 6 presenta y analiza los resultados del modelo del Matanza-Riachuelo para los escenarios de saneamiento.

Similarmente, el capítulo 7 lo hace para el Río de la Plata.

En el capítulo 8 se desarrollan las conclusiones.



2. PLANTEO GENERAL DE MODELACIÓN

2.1 Sistema de estudio

Al sistema bajo estudio se lo ha subdividido en una serie de sub-sistemas, a saber (Figura 2.1.1):

o La Cuenca del Matanza-Riachuelo (CMR).

o La Cuenca del Río Reconquista (CRR), en la que se incluye el tramo del río Luján que la conecta al Río de la Plata.

o La “Cuenca de los Arroyos Urbanos” (CAU), que comprende las cuencas de los arroyos que se desarrollan entre la CMR y la CRR (Maldonado, Medrano, etc.).

o La “Cuenca de los Arroyos del Sur” (CAS), que incluye las cuencas de los arroyos que se desarrollan entre la CMR y la ciudad de La Plata (Sarandí, Santo Domingo, etc.).

o El Río Paraná de las Palmas (RPP).

o La Franja Costera del Río de la Plata (FC1), que comprende la zona costera influenciada actualmente por las descargas desde la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA).

o La “Segunda Franja Costera del Río de la Plata” (FC2), adyacente a la anterior, hasta el límite del Corredor Palmas, es decir, la zona cuyas aguas tienen origen en lo descargado por el RPP1,2 (salvo las descargas relativamente menores en caudal desde las cuencas de la RMBA).

1. Jaime, P., Menéndez, A.N., Natale, O.E. Balance y Dinámica de Nutrientes Principales en el Río de la Plata Interior, Informe INA 10.4-01, setiembre de 2001

2. Menéndez, A.N., Jaime, P., Natale, O.E., Nutrients Balance in the Río de la Plata River using Mathematical Modelling, 5th International Conference HydroInformatics 2002, Cardiff, UK, July, 2002

Figura 2.1.1. Sub-sistemas del sistema en estudio.

La relación entre los sub-sistemas es la siguiente:

o Desde CRR, CAU, CMR y CAS hay una descarga neta de agua con un grado de contaminación relativamente alto hacia FC1.

(De todos modos, en las desembocaduras de estas cuencas se desarrolla una zona de transición, donde va perdiendo importancia la descarga fluvial y ganando significación la acción de la onda de marea).

La pérdida de significación no está dada por una zona de transición, sino por falta de todo tránsito, provocado por el embancamiento a la salida del tributario al que nunca intentaron acercar remedio por la ignorancia completa de cómo funcionan estas salidas tributarias de grandes planicies.

Este mismo problema referido a las salidas de las canalizaciones obradas por el hombre en Samborombón se los apuntó el Prof. Dr. Gregori Koff a cargo del Laboratorio de Desastres Geológicos de la Academia de Ciencias de Moscú, en términos de "desastre geológico".

Aferrados a un catecismo de mecánica de fluídos quedaron sin entender nada. Ni las más crudas imágenes los despabilan.

El Riachuelo no fluye, y por tanto CRR, CAU, CMR y CAS quedan encerradas, sin transición alguna.

El área FC1 está mal referenciada. Antes de FC1 está la "deriva litoral" que nunca ha sido considerada por el INA, ni por los consultores de Aysa o Aguas Argentinas.

Si no reconocen en esta "deriva litoral" a los procesos convectivos internos que marchan sumados a ella, nunca advertirán los motivos por los cuales el Riachuelo dejó de fluir.

Y si reconocen que la descarga fluvial "va perdiendo importancia", ¿por qué no explican sus razones? ¿Acaso no es crucial esta pregunta?

¿Por qué no mencionan ni una sola vez en toda la publicación de esta modelación que el Riachuelo pierde 8 cms de profundidad por año?

El hecho que esta modelación apunte a la calidad del agua nunca lograría esquivar el tema de la calidad de flujos.

El Riachuelo dejó de fluir en Abril de 1786 el día que se abrió la nueva boca de salida rompiendo la curva del cordón litoral. Tampoco hacen referencia alguna a esta pérdida, siendo que de ella se desprenden todas las calamidades relativas a flujos.

o Desde CRR, CAU y CMR hay una exportación de aguas servidas hacia CAS (desde donde se descargan a través del emisario subfluvial de Berazategui).

o Desde RPP hay una descarga de agua con un grado de contaminación relativamente bajo hacia FC2.

o Desde FC1 hay una exportación de agua con un grado de contaminación relativamente bajo hacia CRR, CAU, CMR, CAS.

Desde FC1 sólo ingresan los fríos reflujos por debajo de los caldos. Y por capa límite térmica provocan la bruta deposición sedimentaria antes mencionada, en el lugar menos deseado.

De qué sirve entonces decir que hay buenos correlatos entre los trabajos medidos y los estimados cuando refieren a flujos estuariales, si esquivan la imprescindible sustancia a la que cabe aplicar mirada.

Que no refiero a variables dentro de un segmento de flujo, sino a todo un segmento que aparece ninguneado; tal el caso de la deriva litoral;

o a las capas límite térmica e hidroquímica que regalan disociaciones de flujos y precipitaciones sedimentarias que acaban con cualquiera de las simplificaciones que persiguen estos modelos. Ver fondo3b.html

 

2.2 Modelos de sub-sistemas

En el presente estudio se han implementado dos modelos de calidad de aguas (Figura 2.1.2):

o Modelo de la Cuenca del Matanza-Riachuelo (CMR)

o Modelo del Río de la Plata Interior.

Este último incluye a ambas franjas costeras (FC1 y FC2), pero se extiende en ancho hasta la costa uruguaya y en largo hasta donde comienza el Río de la Plata Exterior, de modo de evitar que las condiciones de borde impuestas sobre contornos matemáticos (abiertos) afecten los resultados en la región de interés.

El modelo de la CMR provee, en particular, el flujo neto de agua y contaminantes hacia el Río de la Plata. Los restantes flujos al Río de la Plata (desde CRR, CAU, CAS y RPP) se especifican a partir de datos medidos.

El "hacia" resaltado en el párrafo anterior no quiere decir que tenga mayor significación. Ellos mismos han señalado más adelante que va perdiendo importancia la descarga fluvial.

La modelación que han hecho no ofrece soportes en trabajo de campo para referir de la salida e ingreso de reflujos. Y mucho menos discierne en flujos superficiales y profundos; ni en sus temperaturas; ni en sus capas límites hidroquímica y térmica.

Si las condiciones de borde impuestas sobre contornos matemáticos (abiertos) afectan los resultados en la región de interés, no quiero pensar cuántos beneficios tiene cerrar los ojos frente a las disociaciones moleculares que cargan los flujos estuariales y tributarios entre sí y dentro de ellos mismos.

Por ello el modelo CMR y los datos medidos que acreditan las áreas CRR, CAU, CAS y RPP, también cargan con el silencio que ellos imponen a situaciones que los volverían locos si las pretendieran modelar.

Por ello se han dado a muestreos en áreas nunca más cercanas a los 500 mts., siendo que ya acusan grandes alteraciones con respecto a las más alejadas

La deriva litoral, cuando el corredor natural de flujos costaneros está vivo, no supera los 150 a 180 mts de ancho. Por ella empieza la historia. Ella es la que saca las aguas tributarias afuera y también la primera en recibir sus miserias.

Y no es la mecánica de fluídos la herramienta para tratar con ella. Y la más alta resolución de información de los correntómetros aplicados a su seguimiento, tampoco parecen disponibles.

Apuntar a estos temas es disponerse a trabajar en soledad; enriqueciendo conceptos y acopiando imágenes que un día les adviertan


4 MODELO DEL RÍO DE LA PLATA

4.1 Batimetría

Para construir el modelo digital del terreno se utilizó una base de datos batimétricos puntuales, digitalizados a partir de las siguientes cartas náuticas del Servicio de Hidrografía Naval (SHN).

o SHN-H116, Río de la Plata Medio y Superior
o SHN-H118, Río de la Plata Superior
o SHN-H130, Delta del Paraná
o SHN-H156, Puerto de Buenos Aires

Estas cartas representan distintas escalas de resolución, de modo que incluyen distintas densidades de puntos. En las zonas de superposición entre cartas se seleccionaron los puntos con mayor densidad. En total, se digitalizaron 5424 puntos (Figura 4.2.1).

4.2 Grilla de discretización

Se definieron cinco patrones de textura de la grilla de discretización. Los tipos se resumen en la Tabla 4.3.1, donde se indica el nombre, la extensión media del paso de malla y el área máxima del elemento.

. . . . .

Tal como se muestra en la Figura 4.3.1, la textura A se aplica en la zona de menor interés.

Para las zonas donde se requiere mayor poder de resolución (Primera Franja Costera) se utilizan las texturas C y D. La textura E se aplica en torno a los emisarios subacuáticos de los escenarios futuros.

Figura 4.2.1. Ubicación de puntos con datos batimétricos.

Tabla 4.3.1. Dimensiones características de las texturas de la grilla de discretización.

a) Vista general para situación actual
b) Vista de detalle para situación actual
c) Vista general para situación futura

d) Vista de detalle para situación futura. (Imagen que sigue)

.

Figura 4.3.1. Zonas texturales para el modelo del Río de la Plata.



4.3 Canales de navegación

Los canales de navegación del Río de la Plata (Emilio Mitre, de Acceso al Puerto de Buenos Aires, Norte y Sur), cuya profundidad es de alrededor de 32 pies (aproximadamente 10 metros) al Plano de Referencia, fueron introducidos en el modelo asignando esa profundidad a los nodos de la grilla que caen dentro del ancho del canal, pero sólo en las zonas de textura cuya paso de malla es del orden de ese ancho (texturas D y E).

En la Figura 4.4.1 se muestra cómo queda incorporado el canal de navegación en el modelo digital del fondo basado en la grilla de discretización.

No hacen referencia alguna a los volúmenes de barros dragados y volcados anualmente al Sur del Km 26 de acceso al Puerto de Buenos Aires en áreas bien cercanas adonde pretenden ahora enviar las salidas de los emisarios.

 

4.4 Aportes costeros

La ubicación de los aportes costeros significativos, todos representados en el modelo, se muestran en la Figura 4.5.1.

Figura 4.4.1. Batimetría con el canal de navegación incorporado.

La misma imagen anterior resaltando, por un lado, el embancamiento frente a la salida del difunto Riachuelo, hacia el Este.

Y por el otro, hacia el SE de la Boca, las aún menores profundidades debidas a los transportes hacia el NO por deriva litoral de todos los vertidos que se hacen desde el borde estuarial del Dock Sur que allí se depositan, floculando todo tipo de cargas sedimentarias y generando formidables coalescencias que quedan amuradas a las riberas.

Un lugar ideal para darse un baño con los responsables de las empresas que allí juegan con los destinos de estas riberas.

Es desde esta zona que se inauguran las "hidrotermias". Así he bautizado a las derivas litorales excedidas de "peso" que hacen su viaje al Noroeste sosteniendo hipersincronicidad mareal. Lo curioso es que nadie las menciona.

¡El INA se acuerda de considerar las condiciones de borde impuestas sobre contornos matemáticos (abiertos) que afectan los resultados en la región de interés!: ¿por qué no se acordará de estas derivas?; tendrán miedo, repito, de volverse locos?

Ya veremos en el punto 4.6 intentando validar la modelación con la única tarea de campo referida a flujos que incluye alguna modesta variable y que viene publicada en este trabajo graficando flujos mareales en cercanías de la toma de agua de Bernal.

Allí, la referencia a una capa límite hidrodinámica condicionada por un suave viento de 15 Km/h del SO pareciera estar sugiriendo el nivel de precisiones de este trabajo;

cuando de hecho se comen crudas todas las capas límite hidroquímica y térmica que harían estragos en cualquier trabajo de investigación y por ello ni las mencionan.

En el gráfico 4.6.7 el ángulo de deriva de la boya muestra una diferencia de aprox 15° desplazados por el viento de tierra los registros superiores respecto de los flujos a 3 m de profundidad que marchan bien paralelos a la línea de ribera.

Una constatación tan elemental que sorprende no se apliquen a mirar cuestiones bastante más importantes y mucho más trascendentes y complejas.

La única graficación de flujos, repito, que responde a trabajo de campo con acople de una pequeña variable es esta que muestra los 6,5 Kms recorridos en tan sólo 3,5 horas y en dirección de aprox 53° respecto del Norte en los flujos profundos que mejor cuentan la acción de los reflujos.

Si esa marea en creciente se manifiesta importante con viento de tierra en áreas de poca profundidad, imaginemos entonces lo que sería ésta con un sudeste.

¿Por qué entonces no nos hablan de estas perspectivas cuando esos emisarios entren en acción?

¿Por qué no se dan a modelar las cabalgaduras que en las extendidas derivas litorales alimentadas por permanentes pérdidas de profundidad, encontrarán esas miserias vertidas para viajar hasta el corazón de las riberas urbanas?

Estas son las cuestiones sustanciales, que junto con el estudio de las concretas deposiciones, reinan por ausencia total.

En cinco años de volcar dragados al Sur del Km 26, ni Hidrovía S.A, ni sus superconsultores sinceraron con trabajos de batimetría apropiados a localizar los lugares donde esos vuelcos se depositarían.

Estas actitudes algo más que preanuncian los agujeros negros en el alma de esta modelación.

Sin necesidad de sumar ni restar, he seguido y capturado imágenes secuenciadas de las plumas de estos vertidos mostrando cómo, después de viajar 14,6 Km por convección interna, terminan convectando externamente precisamente frente a las tomas de agua de Palermo para meterse dentro de ellas. Ver estas imágenes. 1, 2, 3, 4 . La imagen que sigue aparecerá reiterada

 

Figura 4.5.1. Ubicación de aportes laterales al Río de la Plata.


.

Para que se tenga una idea en escala real de lo que estos vertederos representan aquí va esta imagen del nuevo en construcción que baja al estuario desde Villa Adelina tras un recorrido de 9 Kms.


Se consideraron los siguientes parámetros:

DBO, Coliformes fecales, Nitrógeno de amonio, Nitrógeno de nitrato, OD Oxígeno disuelto, Sustancias fenólicas, Detergentes, Cromo, Plomo y Cadmio

Se utilizaron los datos de mediciones efectuadas por Aguas Argentinas durante el período 1994-1999, y se tomaron los valores medios. Estos aportes se muestran en la Figura 4.5.1 y la Tabla 4.5.1 (para el Cadmio el aporte se consideró nulo).

DBO (ton/d)


a) DBO

Berazategui, a pesar de estar 2,5 Km aguas adentro, no parece ser apropiado dispersor de nutrientes y en adición, no parece importante para el INA mostrar las deposiciones alrededor de su salida. Por ello, sin necesidad de entender matemáticas las mostramos nosotros en las imágenes que siguen.


Tal vez no quieran ni pensar en las brutas deposiciones que se generarán alrededor de los nuevos emisarios.

El Dr. Marcos Sommer de la Ökoteccum de Kiel, Alemania nos alerta:

De una forma general los emisarios submarinos son concebidos dentro de la filosofia de "esconder la mugre bajo el tapete", apostando en una hidrodinamica de alta energia en el mar, para la dispersion de los poluentes, asi como en una supuesta alta capacidad de tamponamiento del ecosistema marino, que a todo aguanta. 

“Gran engaño”, que se palpa, repito, en la falta de monitoreo del destino de esos vertidos. Ni una sola palabra al respecto en estas modelaciones.

Al Río de la Plata fluyen 2.3000.000 de metros cubicos de aguas negras del lado argentino sin tratar –por día, a ellas, se suman 1.900.000 metros cúbicos de descarga industriales del Área Metropolitana de Buenos Aires.


Flujo Coliformes fecales (NMP/s)


b) Coliformes fecales

 

Nitrógeno de Amonio ton/d

c) Nitrógeno de Amonio

 

Oxígeno Disuelto

d) OD

El Luján bate récords a pesar de no dar paso al Aliviador del Reconquista; y a pesar de no ser las aguas que pasan por el Parque Industrial de Pilar las que salen por San Isidro, sino por el Canal Santa María que las lleva directo al Paraná de las Palmas, previa descarga de sus pestes en los riñones del humedal de Otamendi.

 

Fenoles

e) fenoles

Los vuelcos en la ribera estuarial del Dock Sur pudieran estar siéndoles acreditados al Sarandí. Ver imagen que sigue mostrando el inico del viaje por superextendida deriva litoral hacia el NO hasta Palermo.

Detergentes

f) detergentes

 

Cromo

g) cromo

Las curtiembres y las plantas de galvanoplastía construyendo los récords del Riachuelo.

 

Plomo

h) plomo

Figuras 4.5.1. Aportes laterales al Río de la Plata.

 

4.5 Concentraciones de fondo

Las concentraciones de fondo son las existentes en ausencia de los vertidos desde las cuencas metropolitanas (desde CR hasta CAS), es decir, las provenientes de contaminación originada en el río Paraná de las Palmas.

Si bien ellas son bajas para la mayoría de los parámetros, fue necesario tener en cuenta las asociadas al Plomo (Pb) y al Cromo (Cr), ya que se detectan valores relevantes. Específicamente, se asignaron valores de concentración de Pb y Cr a la descarga desde el río Paraná de las Palmas de modo de representar satisfactoriamente los valores medidos.

Estos fueron los siguientes:
Concentración de Pb: 11 µg/l
Concentración de Cr: 4,5 µg/l

Tabla 4.5.1. Aportes medios al Río de la Plata.



4.6 Validación del modelo hidrodinámico

Se dispuso de mediciones de corriente en las ubicaciones de las tomas de agua de Palermo y Bernal de AySA para el período 10/Mar a 20/Abr de 2004.

Nunca se consideraron en ellas las convecciones externas que se desprenden de las convecciones naturales internas y que habiendo viajado hasta Palermo desde el Dock Sur, se meten desde el Oeste adentro de ellas. Ver imagen que sigue, sin modelación matemática.

En la Figura 4.6.1 se muestran las rosas de corrientes correspondientes, centradas en los puntos de medición.

Figura 4.6.1. Rosas de corriente medidas.

Estos registros de corrientes fueron utilizados para validar el modelo hidrodinámico. El acuerdo general se considera satisfactorio, tal como se observa en la Figura 4.6.2.

Estas validaciones son en extremo pueriles y este pudiera ser el motivo de las nulas precisiones a las que refieren esos flujos. Los gráficos sólo dicen que lo medido y lo estimado coinciden. ¿Por qué no dicen concretamente qué midieron? Las variables que interesan son más de una.

¿Por qué no nos hablan de la deriva litoral que es la madre del borrego?

¿Por qué no aclaran el panorama actual alrededor del emisario de Berazategui?; sus originales previsiones y sus resultados. Y así nos prueban la concreta calidad de sus predicciones

Las desviaciones principales ocurren en presencia de vientos intensos. De hecho, el acuerdo es altamente satisfactorio para los períodos de tiempo con vientos medios a bajos, tal como se ilustra en las Figura 4.6.3 para una parte del intervalo de tiempo de medición con esas características.

Las desviaciones principales en materia de flujos ribereños estuariales urbanos siempre se establece a partir de los taponamientos provocados por las pésimas direcciones de salidas de sus vertederos; que a su vez responden a la ignorancia completa de la deriva litoral; de sus orígenes, servicios y consecuencias por nigunearla.

a) Componente oeste-este en Palermo

b) Componente sur-norte en Palermo

En la Figura 4.6.4 se presenta las comparaciones entre rosas de corrientes para todo el intervalo de tiempo.

Se observa que existe compatibilidad en cuanto a la dirección principal de movimiento y magnitud de los picos de corriente en ambos sentidos. La mayor dispersión de los puntos experimentales se asocia al efecto del viento (tal como ya se comentó más arriba), que genera un perfil vertical de velocidades con leves variaciones de dirección no representadas por el modelo bidimensional utilizado.

De todos modos, estas desviaciones no se consideran lo suficientemente significativas como para influenciar las conclusiones que más abajo se derivan del modelo de calidad de aguas asociado.

El mencionado efecto del viento se manifiesta más críticamente en la superficie, donde produce una capa límite en la que las partículas de fluido responden directamente a su fuerza de arrastre.

Se dispuso de la trayectoria de una boya medida por AySA, que partió de las cercanías de la descarga del Emisario Berazategui, y se desarrolló entre las 8:30 y las 14 horas del día 23 de mayo de 2007.

En la Figura 4.6.5 se muestran los datos de intensidad y dirección del viento disponibles, medidos en las estaciones San Isidro y Dársena Norte.

Se supuso que la uniformidad mostrada hasta aproximadamente las 10 horas se mantuvo, adoptándose entonces un viento uniforme de 4 m/s desde el sector SO, con una dirección de 38,4º respecto del norte.

Y a 3 mts de profundidad mostraban una dirección de unos 53° respecto del Norte, señalando acompañamiento paralelo de la ribera.

La única tarea de campo referida a flujos con inclusión de alguna variable, viene concretamente publicada en este trabajo y es esta que grafica flujos mareales en cercanías de la toma de agua de Bernal.

Aquí, la referencia a una capa límite hidrodinámica condicionada por un suave viento de 15 Km/h del SO pareciera estar sugiriendo las precisiones de este trabajo;

cuando de hecho se comen crudas todas las capas límite hidroquímica y térmica que harían estragos en cualquier trabajo de investigación y por ello ni las mencionan.

En el gráfico 4.6.7 el ángulo de deriva de la boya muestra una diferencia de aprox 15°; desplazados por el viento los registros superiores respecto de los flujos a 3 m de profundidad que marchan bien paralelos a la línea de ribera.

La única graficación de flujos, repito, que responde a trabajo de campo con inclusión de alguna variable, es esta que muestra los 6,5 Kms recorridos en tan sólo 3,5 horas y en dirección de aprox 53° respecto del Norte en los flujos profundos que mejor cuentan la acción de los reflujos.

Si esa marea en creciente se manifiesta importante con viento suave de tierra en áreas de poca profundidad, imaginemos entonces lo que sería ésta con un sudeste.

¿Por qué entonces no nos hablan de estas perspectivas cuando esos emisarios entren en acción?

¿Por qué no se dan a modelar las cabalgaduras que en las extendidas derivas litorales alimentadas por permanentes pérdidas de profundidad, encontrarán esas miserias vertidas para viajar hasta el corazón de las riberas urbanas?

Sin necesidad de sumar ni restar, he seguido y capturado imágenes secuenciadas de las plumas de estos vertidos mostrando cómo, después de viajar 14,6 Km por convección interna, terminan convectando externamente precisamente frente a las tomas de agua de Palermo para meterse dentro de ellas. Ver, repito, estas imágenes. 1, 2, 3, 4


.

La reiterada imagen superior muestra las convecciones externas frente a las tomas de agua de Palermo con viento suave del NE y marea en bajante. Sin embargo...esto nunca apareció modelado por consultor alguno. El satélite no miente y lo que muestra lo entiende con mínima ayuda un analfabeto.

Debido a que los datos de vientos regionales (NCEP/NCAR) difieren bastante de los medidos en superficie, para la ventana de tiempo en cuestión, y que se trata de vientos de intensidad leve, las condiciones de borde fueron generadas considerando condiciones de calma.

a) Palermo

b) Bernal

Figura 4.6.4. Rosas de corrientes.

Figura 4.6.5. Serie temporal del viento (Dirección de viento norte = 0; sentido horario).

La Figura 4.6.6 muestra la comparación entre la trayectoria medida y la calculada. El acuerdo en dirección es excelente. Las posiciones concuerdan satisfactoriamente, con alguna desviación hacia el final del período de tiempo, que puede estar ligada a una variación de la intensidad del viento.

El contraste resultante de esta mentada "excelencia" es la pobreza de la tarea realizada frente a las pretensiones de las tareas que vienen a recomendar y las urgidas consideraciones a deposiciones que cabe con mucho mayor seriedad comenzar a estimar.

Es increíble que se echen perfume de rosas y no abran sospecha de todas las materias referidas a flujos ribereños que quedan en el limbo.

 

.
Figura 4.6.6. Trayectoria de la partícula


A título ilustrativo, en la Figura 4.6.7 se muestran las trayectorias correspondientes a partículas arrojas simultáneamente a la anterior y en la misma posición en planta, pero a distintas profundidades. Se observa la deriva relativa que produce el viento en la vertical, tal como se comentó anteriormente en relación a las rosas de corrientes.

Figura 4.6.7. Trayectorias a distintas profundidades de partida

Repito: la única graficación de flujos con inclusión de alguna variable que responde a trabajo de campo, es esta que muestra los 6,5 Kms recorridos en tan sólo 3,5 horas y en dirección de aprox 53° respecto del Norte en los flujos profundos que mejor cuentan la acción de los reflujos.

¿Qué tiene de misterioso que el viento de tierra desplace en 15° el trayecto en superficie! ¿Con ésto a qué apuntan?

Por más que el modelo coincida con lo medido lo que cuenta es que empiecen de una vez a atender lo que tienen que medir y cómo medir, para evaluar transferencias, direcciones y deposiciones. Sin olvidar derivas litorales; y convecciones internas y externas. Y esto que apunto es lo primero que habla de la Vida y Muerte en las riberas urbanas; y no aparece en vuestro estudio matemático, en ningún lado señores.

En 5 años, repito, de volcar Hidrovía S.A.sus dragados al Sur del Km 26 nunca fueron los consultores ni la empresa sinceros en la búsqueda del destino de esos vuelcos. Las batimetrías en el lugar de los vertidos no dice nada.

¿Con estos comportamientos por parte de nuestros grandes empresarios y sus superdotados consultores, ¿a dónde vamos?!!! ¿Quién le quita libertad al INA para alcanzar sustancia con mayor responsabilidad?

 

4.7 Validación del modelo de calidad del agua

Las constantes adoptadas para las cinéticas de reacción fueron las siguientes:

Constante de biodegradación, Kb = 0,25 d-1.
Tiempo de decaimiento bacteriano, T90 = 1 día (Kd = 2,3 d-1).
Constante de nitrificación, Kn = 0,1 d-1
El resto de los parámetros fueron considerados como conservativos.

La Figura 4.7.1 muestra las distribuciones medias temporales de DBO, coliformes, amonio, nitrato, OD y Cromo a lo largo de la Franja Costera obtenidas con el modelo para una ventana de tiempo de tres semanas (desde 28 de febrero al 20 de marzo de 1997), y se las compara con los valores medios de la segunda campaña de mediciones de la Franja Costera (1993-94). Se observa un acuerdo general muy satisfactorio.

Una forma de comparación de mayor detalle consiste en representar las distribuciones de los parámetros a lo largo de las estaciones de medición de la Franja Costera, que se ordenan en hileras ubicadas a una distancia de la costa del orden de los 500, 1500, 3000, 5000 y 10.000 m, tal como se indica en la Figura 4.7.2. Los resultados se presentan en las Figuras 4.7.3 a 4.7.7, donde también se indican los rangos de incertidumbre.

Nótese que el modelo representa correctamente las tendencias y, en general, la comparación es consistente si se tienen en cuenta los rangos de incertidumbre.

Los rangos de incertidumbre son tolerables porque se ignoran las franjas que atiende la deriva litoral. Aquí, entre los 150 y 180 mts ya no serían tan tolerables pues tendríamos la certeza del envenenamiento que arrastra; con altísimo contraste con todas las demás franjas que alimentan el muestreo.

Es en las aguas someras donde se multiplica la gravedad relativa de las deposiciones y lixiviados; y donde la limnología sanitaria luce por ausencia.

a) DBO

b) Coliformes fecales



c) Amonio

d) Nitrato



e) OD

f) Cromo

Figura 4.7.1. Comparación de parámetros sobre la Franja Costera del Río de la Plata

 

Balance del fósforo (ver en olos8.html)

El fósforo puede estar presente en las aguas como una especie disuelta o particulada; y dado que es un nutriente esencial para los vegetales, según su concentración puede ser un factor limitante para su crecimiento.

En solución acuosa, la forma combinada del elemento está en equilibrio dinámico entre las formas ligadas orgánicas y las oxidadas inorgánicas, debido a los procesos de oxidación y síntesis.

Debido al consumo de los vegetales durante la fotosíntesis, en aguas superficiales raramente las concentraciones son significativas.

En áreas no contaminadas son del orden del 0,01 mg/l, expresado como P-PO4.

Las principales fuentes antropogénicas de fósforo son los desechos domésticos que contienen excrementos humanos, los fosfatos provenientes de los detergentes, los efluentes industriales y el drenaje agrícolas de las tierras fertilizadas (característica que comparte con los nutrientes del nitrógeno).

Algunos autores afirman que más de 0,20 mg P/l en aguas superficiales y subterráneas es indicio de fósforo de origen cloacal.

S.I. acusa récord en toda la extensa ribera, de 20 veces este índice anterior.

Un sólo valor de fosfatos aparece en la tabla de la pág 86 para S.I. de 0,05 en el 89 y 90.

Ya en el 95 la tabla de la pág 89 nos descubre para S.I., 4,10 mg P-PO4/l a 1500 metros de la costa.

La desembocadura del Riachuelo señala en esa misma tabla tan sólo 0,20 mg/l; y a 1500 mts tan sólo 0,04 mg P-PO4/l

Nuestro amado rinconcito sanisidrense de apenas 80 Km2, ya anticipaba por imágenes, destacadas noticias de paupérrima dispersión que pudieran tal vez ser responsables de estas diferencias que resaltan a mayor distancia de la costa, mayores problemas. Consecuencias derivadas de las funestas "hidrotermias".

En la pág 95 Quirós y Senone presentan la tabla de las campañas de Septiembre y Noviembre del 82, donde no aparece reflejado S.I.   Ver isolíneas en pág 94.

Estos autores expresaron que los contenidos de fósforo están ligados en gran proporción, al sedimento en suspensión.

Nuevamente los valores del Emilo Mitre para el Fósforo Total (PT), resultan muy altos. Ver pag 99 y 66.

En el 98, estudios realizados por Aguas Argentinas reportan un promedio diario para la descarga de Berazategui, de 4 mg PT/l.

El valor máximo de Fósforo de fosfato en la estación Semáforo del Riachuelo (INA 1999) reporta 1,64 mg/l

De las campañas de Quirós y Senone del 82 se presumen valores de PT subestimados en la costa argentina.

La calibración del modelo de balance de fósforo de fosfato sintetizados en la Pág 109 indican subestimación del segmento 1 y no aparece allí, en esa mayor área, verse S.I. reflejado.

Observaciones al texto "Balance y dinámica de nutrientes principales en el Río de la Plata interior" de Jaime, Menéndez y Natale, base del trabajo de modelación matemática presentado a la Secretaría de Medio Ambiente.



Figura 4.7.2. Ubicación de estaciones de medición sobre la Franja Costera del Río de la Plata

Los registros naturalmente acusan la mayor gravedad y las mayores diferencias en las zonas cercanas a la costa.

Pero aún así, repito una vez más, no dicen ni en pintura lo que pasa en las inmediatas áreas ribereñas donde se juega el destino sanitario de los habitantes de la ciudad; y que por ignorar la deriva litoral seguirán velados a conciencia de todos por igual; y de aquí la tranquila mirada de estos matemáticos.

 

DBO (mg/l)
a) 500 m - Campaña 1992


DBO (mg/l)
e) 3000 m - Campaña 1992



Obsérvese el valor reconocido bien en lo alto en Berazategui.

i) 10.000 m - Campaña 1994

En San Isidro, a pesar de la distancia son más altos porque allí la deriva litoral hace estragos.

Figuras 4.7.3. Distribución de DBO a lo largo de las estaciones de la Franja Costera del Río de la Plata. En naranja se representan los valores medidos (mínimo, medio y máximo) y en verde los simulados (mediana, cuarteles y valores extremos).

Concentración de Coliformes Fecales (NMP/100ml)
a) 500 m - Campaña 1992


Concentración de Coliformes Fecales (NMP/100ml)
e) 3.000 m - Campaña 1992


Concentración de Coliformes Fecales (NMP/100ml)
i) 10.000 m - Campaña 1994

Figura 4.7.4. Distribución de coliformes fecales a lo largo de las estaciones de la Franja Costera del Río de la Plata. En celeste se representan los valores medidos (mínimo, medio y máximo) y en naranja/verde los simulados (mediana, cuarteles y valores extremos).

Figura 4.7.5. Distribución de amonio a lo largo de las estaciones de la Franja Costera del Río de la Plata. Figura 4.7.6. Distribución de nitrato a lo largo de las estaciones de la Franja Costera del Río de la Plata.

Sigue siendo Berazategui el gran dedo acusador; y allí, por pesar tantos antecedentes ninguneados, allí insistiremos en multiplicar alertas al discurso de que el río tiene gran receptividad.

Insistiremos en la urgencia por estimar "deposiciones" y mirar con herramientas apropiadas las capas límites hidroquímicas y térmicas haciendo estragos con estas simplificaciones que reclaman las modelaciones.

Veamos cómo, al hablar de "segmentos de flujos", (verticales, transversales y longitudinales) nos regalan un par de muy valiosas y ajustadas confesiones:

Del Balance y dinámica de nutrientes principales del río de la Plata interior, de los investigadores del INA Patricia Jaime y Angel Menéndez: la estimación teórica de los coeficientes de dispersión longitudinal se basa en dos hipótesis:

"La distribución de concentración de equilibrio establecida perpendicular- mente al flujo es tal que las desviaciones respecto del valor medio en la sección son pequeñas comparadas con ese valor medio”.

"Los efectos dispersivos del gradiente transversal de velocidades y de la difusión turbulenta transversal, se contrabalancean”.

La primera hipótesis se invalida en zonas donde se producen grandes gradientes de concentración (efluentes flotantes, estuarios fuertemente estratificados, etc.).
 
Por su parte, la segunda hipótesis se invalida si el tiempo es insuficiente para que se establezca el equilibrio después de la inyección del contaminante.

La ecuación de balance de masa no es aplicable a una nube de contaminante que se está dispersando inmediatamente después de la introducción del mismo.

Existe un período inicial durante el cual el movimiento de la nube de contaminantes es controlado primariamente por la distribución de las velocidades convectivas dentro de la sección transversal de flujo.

 

Y una segunda confesión aún más importante extraída del Balance y dinámica de nutrientes principales del río de la Plata interior, de los investigadores del INA Patricia Jaime y Angel Menéndez, Págs. 17 y 18:  

Fisher (1967b) observó que, en canales naturales y estuarios, el efecto del gradiente horizontal es dominante, a tal punto que en muchos casos la dispersión debida al gradiente vertical puede despreciarse.

¡¿Cómo va este señor a despreciar el gradiente vertical, si es precisamente el que saca todos los tributarios estuariales del planeta por convección interna dentro de los cordones?! FJA

Veamos cómo sigue esta confesión:

El uso de la ecuación (3.3.23) en estuarios puede ser cuestionable ya que ha sido verificada sólo para flujo estacionario con una relación ancho/profundidad máxima de 60; y en estuarios esta relación puede ser del orden de 600. Y en nuestro estuario puede serlo de 1 en 3000.

Sin embargo, a falta de otra información se la usa para estimar los efectos de la distribución transversal de velocidades en estuarios.

Se observa que el efecto de la marea reduce significativamente la intensidad de la dispersión por gradiente transversal de velocidades (el parámetro Tl’ toma valores muy inferiores a 0,1), por lo que resulta dominante la dispersión por el gradiente vertical de velocidades.

Al menos son sinceros, y así ¡Por fin dieron vuelta la tortilla!

Recordemos que los "segmentos de flujos" a que hacen mención: verticales, transversales y longitudinales, corresponden a flujos convectivos internos los primeros; a flujos convectivos externos los segundos y a flujos de los grandes corredores los terceros.

Los primeros reclaman para su estudio herramientas que para el caso, las del laboratorio de mecánica de fluidos del INA en Ezeiza, resultan obsoletas. Por eso miran para otro lado y aunque siguen modelando con piloto automático, agradecemos su sinceridad en las confesiones que dan mayor valor a este trabajo y a sus enormes dificultades para trabajar con la mayor honestidad.

Concentración de OD (mg/l)
a) 500 m - Campaña 1992


Concentración de OD (mg/l)
e) 3000 m - Campaña 1992




Concentración de OD (mg/l)
i) 10.000 m - Campaña 1994

Figura 4.7.7. Distribución de OD a lo largo de las estaciones de la Franja Costera del Río de la Plata. En naranja se representan los valores medidos (mínimo, medio y máximo) y en celeste/azul los simulados (mediana, cuarteles y valores extremos).



4.8 Línea de base

Para definir una línea de base, en cuanto al estado de contaminación de la Franja Costera, se plantearon valores límites a los diez parámetros modelados, en relación a los cuatro usos principales del agua, a saber:

• Uso I : Agua para consumo humano con tratamiento convencional
• Uso II: Agua para actividades recreativas con contacto directo
• Uso III: Agua para actividades recreativas sin contacto directo
• Uso IV: Protección de vida acuática

Para plantear los valores límites se recurrió a niveles guía ó, en el caso del Uso I, a análisis efectuados por AySA sobre el agua cruda captada en sus tomas. Estos valores límites se presentan en la Tabla 4.8.1, donde se indica la fuente de cada uno.

Para los usos II a IV el nivel de cumplimiento se impone para el 95% del tiempo. Este nivel se reduce al 90% en el caso del Uso I, con excepción de los coliformes fecales, a los que se les aplica un criterio del 80% en base a considerar la incertidumbre de la técnica de análisis.

Dado que AySA trabaja con E.Coli en lugar de coliformes fecales, aquel es el parámetro que se considera al representar los resultados para Uso I. Utilizando datos medidos en aportes al Río de la Plata, se ha establecido que existe una muy alta correlación entre ambos parámetros, a saber, [E.Coli] = 0,6217 [Col. Fec.]1,0132, donde los corchetes significan concentración; nótese que, básicamente, la concentración de E.Coli es entonces de alrededor del 62% de la de coliformes fecales.

Se utilizaron los resultados del modelo sobre el período 28/Feb al 20/Mar de 1997 para determinar zonas de uso limitado en base a los criterios de la Tabla 4.8.1.

En la Figura 4.8.1 se muestran las zonas restringidas por uso, para la situación actual. Se observa que, con los valores límites planteados, las tomas de agua de AySA caen dentro de la zona apta para consumo humano con tratamiento convencional, aunque su cercanía al borde de zona no apta indica que la situación podría ser más comprometida en el futuro si no se encaran acciones (Figura 4.8.1a).

Por su parte, toda la zona modelada – Corredor Palmas – se muestra como no apta para preservación de la vida acuática (Figura 4.8.1d).


Tabla 4.8.1 Criterios de zonas de uso del Río de la Plata en términos de los parámetros modelados.

(1) SSRH (Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación)
(2) CIC (Comité Intergub. Coordinador de los Países de la Cuenca del Plata)
(3) Plan de Saneamiento Integral de la ex Aguas Argentinas S.A. (hoy AySA)
(4) Propuesta tentativa
(5) AySA

a) Zona no apta para consumo humano con tratamiento convencional
b) Zona no apta para recreación con contacto directo
c) Zona no apta para recreación sin contacto directo
d) Zona no apta para conservación de vida acuática

Figura 4.8.1. Zonas restringidas por uso del agua.

Para poder discernir cuáles son los parámetros que limitan la zona no apta para cada uso particular, en la Figura 4.8.2 se repite el trazado de las zonas de uso limitado, pero discriminando por parámetro.

Se observa que para los Usos I (consumo humano con tratamiento convencional) y II (recreación con contacto directo) el parámetro limitante es la concentración de bacterias (E.Coli ó coliformes fecales); seguido por el Cromo, los fenoles y los detergentes.

En el caso del Uso III (recreación sin contacto directo) el limitante principal sigue siendo la concentración de coliformes fecales, pero le sigue la DBO.

Finalmente, para el Uso IV (preservación de la vida acuática), el cromo y el plomo presentes como concentración de fondo son los causantes de la restricción; le siguen, ya dentro de la primera Franja Costera, los fenoles, el amonio y la DBO.

a) Zona no apta para consumo humano con tratamiento convencional
b) Zona no apta para recreación con contacto directo
c) Zona no apta para recreación sin contacto directo
d) Zona no apta para conservación de vida acuática

Figura 4.9.2. Zonas restringidas por uso y por parámetro para la situación actual.

Estas figuras las obviamos para dar paso en su lugar a las que responden en 7.2 a las propuestas de saneamiento y allí hacer nuestras observaciones.

5. ESTRATEGIA DE SANEAMIENTO

5.1 Objetivos

La estrategia de saneamiento contempla el alcanzar objetivos mensurables en cuanto a mejora de la calidad del agua tanto del Matanza-Riachuelo como de la Franja Costera del Río de la Plata.

En el caso del Matanza-Riachuelo, dado el alto grado de contaminación actual, que lo condena a padecer un estado anóxico en la mayor parte de su recorrido, el objetivo de gestión planteado ha sido el de poder superar las condiciones de anoxia al menos en el Tramo Inferior, que es donde se llevarán a cabo las obras de la primera etapa del Plan Director de AySA (ver próxima sección).

Esto evitaría la producción de malos olores, lo que entonces constituye una mejora mensurable. Tal como se verá en el próximo capítulo, aún este relativamente modesto objetivo requiere de grandes obras e importantes medidas de gestión.

Por su parte, para la Franja Costera del Río de la Plata se plantea como objetivo recuperar la mayor longitud posible de costa para garantizar condiciones adecuadas de recreación sin contacto directo, una actividad de hecho ya instalada en una buena parte de la ribera.

Este objetivo, quizás modesto como el anterior para el Matanza-Riachuelo, también requiere de obras de gran envergadura (ver próxima sección).

5.2 Plan Director de AySA (PDA)

AySA ha planteado un Plan Director (en adelante, PDA) para ampliar la prestación del servicio de agua y cloacas en la CMR y mejorar la calidad del agua en torno a sus dos tomas de agua en el Río de la Plata.

Las obras involucradas se esquematizan en la Figura 5.2.1, donde también se presenta la situación actual, considerada como Escenario de Referencia.

Específicamente, se plantean las siguientes obras y funcionalidades:

o Se construye un Colector de Margen Izquierda (CMI) entre el Aliviador del Aº Cildañez y el Río de la Plata. Además de interceptar al Aº Cildañez, el CMI recibe (en tiempo seco) a la mayor parte de las aguas residuales domésticas e industriales actualmente no conectadas al sistema cloacal, de modo de derivarlas al Río de la Plata a través del Emisario “Riachuelo”. Adicionalmente, el CMI alivia y da capacidad remanente a las cloacas máximas, de modo de permitir incorporar la expansión del servicio cloacal de la zona sur sobre la margen derecha del Matanza-Riachuelo.

o Se amplía la PSO (Planta Sudoeste) a 3 m3/s, manteniendo una DBO de 30 mg/l.

Esta colecta la mayor parte de las aguas residuales domésticas e industriales de la nueva área servida, y las descarga al río Matanza.

o Se amplía la PEJ (Planta El Jagüel) a 1,5 m3/s, manteniendo una DBO de 30 mg/l.

Su efluente es conducido íntegramente al río Matanza, es decir, se elimina la actual infiltración en la Laguna de Rocha. La planta colecta la mayor parte de las aguas residuales domésticas e industriales de la nueva área servida.

o La PC (Planta Cañuelas) permanece con el mismo caudal que en el presente (0,1 m3/s), pero opera a DBO de 30 mg/l.

o Se construye un Colector Ribereño (CR) entre el Partido de San Fernando y la boca del Riachuelo que intercepta todas las descargas costeras, de modo que al norte de la boca del Riachuelo sólo aporta el río Luján (receptario de la CRR).

¿Estará prevista la intercepción con el enorme vertedero que viene desde Villa Adelina y cuyos 9 Kms están en construcción saliendo por la calle Paraná al estuario?

¿Estará prevista la probable solución del Aliviador del Reconquista que hoy no alcanza a salir al estuario?

¿Estará prevista la eliminación de las múltiples bocas de salida del emisario de hidrocarburos que desde hace más de 40 años viene descargando sus pestes al NE del Emilo Mitre?

No se puede seguir ninguneando estas realidades que cabe recordar cada vez que se pinta un sueño.

o Se construye el Emisario Subacuático “Riachuelo”, que descarga a un distancia de entre 9,4 y 12,2 km (longitud del tramo de difusores) de la costa, aproximadamente.

Este recibe una parte considerable de lo colectado actualmente por el sistema cloacal central hacia el norte del Matanza-Riachuelo, más lo recibido por el CMI y el CR.

La gran distancia a la costa

o se justifica en la necesidad de alejarse lo suficientemente de las tomas de agua.

o Se reemplaza el actual Emisario Subacuático “Berazategui” por uno de mayor extensión, que descarga a una distancia de la costa de entre los 4,5 y 7,5 km (longitud del tramo de difusores), aproximadamente.

La extensión se justifica en la necesidad de alejarse lo suficientemente de la toma de agua de Bernal.

¿Cuándo harán las prospectivas de deposiciones y las afectaciones a los flujos?

 

5.3 Programas de Reconversión Industrial (PRI)

Como complemento al Plan Director de AySA, la SAyDS está formulando Programas de Reconversión Industrial (PRI), de modo de que las mayores industrias contaminantes desarrollen sistemas de tratamiento adecuados que permitan su conexión al sistema cloacal ó su vertido final al Río de la Plata.

La estrategia consiste en concentrarse, en primera instancia, en los mayores aportantes de carga orgánica al sistema, de modo de producir un efecto de saneamiento mensurable a partir del control de una cantidad limitada y manejable de industrias.

a) Situación actual
b) Plan Director de AySA.

Figura 5.2.1. Obras involucradas en el Plan Director de AySA


7. RESPUESTA DEL RÍO DE LA PLATA

7.1 Representación del PDA + PRI

La representación del PDA y los PRI en el modelo del Río de la Plata se llevó a cabo por medio de las siguientes hipótesis:

o El Emisario “Riachuelo” descarga el caudal medio, de 19 m3/s.

o El Emisario “Berazategui” descarga el caudal medio, de 22 m3/s.

o La composición de los efluentes de los emisarios es la prevista por AySA (Tabla 7.1.1)

o Las descargas costeras activas (es decir, las no interceptadas por el Colector Ribereño), con excepción de la del Matanza-Riachuelo, permanecen en sus valores actuales.

o Las cargas vertidas por el Riachuelo se obtienen a partir del modelo de la CMR.

Ahora bien, el modelo de la CMR provee resultados de carga orgánica vertida al Río de la Plata desde el Riachuelo para tres condiciones hidrológicas.

Para obtener de este resultado los datos necesarios para la simulación, se efectuaron las siguientes hipótesis:

o La relación entre la carga orgánica (DBO) que surge del modelo del Matanza-Riachuelo para caudal medio (66 ton/d) y el valor medio de las mediciones (130 ton/d), utilizado en las simulaciones con el modelo del Río de la Plata para la situación actual, se preserva en los escenarios de saneamiento.

Esto significa que la carga orgánica (DBO) predicha por el modelo del Matanza-Riachuelo para estos escenarios es multiplicada por 2,0 para alimentar el modelo del Río de la Plata.

o Para los compuestos nitrogenados se supone que se preserva la misma relación que para la DBO. Entonces, para los escenarios de saneamiento la carga de compuestos nitrogenados se obtiene afectando a la carga representativa de la condición actual (valor medio de las mediciones) por el factor de disminución de la DBO.

o Para los coliformes fecales se supone que se preserva la relación de DBO, pero para la fracción de origen doméstico (7,1 ton/d para la situación actual), ya que esa es la fuente principal de este parámetro.

o Para el resto de los parámetros (fenoles, detergentes, metales) se supone que se preserva la relación de DBO, pero para la fracción de origen industrial (56 ton/d para la situación actual), ya estos se asocian primordialmente a esa fuente.

 

Algunas alternativas presentadas en la evaluación del estudio de impacto ambiental presentadas al Banco Mundial que pudieran mostar que la sustentabilidad de estas propuestas no es tan feliz.

8.5.3.1.- Alternativa correspondiente al planteo originario de readecuación del sistema cloacal del anterior concesionario, en el cual se preveía la ejecución de una única planta de tratamiento primario y la readecuación de un emisario único en ubicación similar al actualmente existente en Berazategui.

La reformulación de esta alternativa para el escenario de servicio a futuro (horizonte temporal de largo plazo al año 2030), genera un volumen de efluentes que produce un caudal de 63 m3/s (suma de los caudales máximos de diseño de los emisarios con factor de pico incluído).

Este caudal representa uno de los factores adversos para su selección, en razón de que las consecuencias sobre la calidad de las aguas del cuerpo receptor se verán afectadas en un área significativamente mayor, toda vez que la longitud eficiente de emisario se deberá prologar significativamente para evitar generar restricciones de uso en las tomas de agua.

Si bien desde el punto de vista económico la ejecución de una única planta y emisario podría resultar levemente más económico, la concentración del proceso de tratamiento y disposición ¿o deposición? en un único sitio reduce sensiblemente la flexibilidad operativa del sistema.

Ninguno de estos aportes estimados refiere de deposición alguna.

Todo el proyecto se sostiene en la virtualidad de que todo fluye y nunca el fondo se degrada. ¿Será por eso que ya aceptamos que los 8 cms de profundidad que pierde el Riachuelo por año sean ninguneados?

Sin acceso al reconocimiento de las capas límite térmicas e hidroquímicas y a las complicaciones que cargan estas deposiciones a la deriva litoral, todo este verso seguirá igual.

La sustentabilidad de estas estimaciones es soslayada por completo.

 

En la Tabla 7.1.2 se indican las cargas resultantes para los dos escenarios de saneamiento considerados (EPC y ETC), incluyéndose las actuales como referencia.

Tabla 7.1.1. Concentraciones de parámetros en los emisarios.

 


Tabla 7.1.2. Carga aportada por el Matanza-Riachuelo al Río de la Plata para los distintos parámetros y escenarios.



7.2 Zonas de uso

La Tabla 7.1.2 muestra que las diferencias entre las cargas aportadas por el Matanza-Riachuelo al Río de la Plata para los escenarios EPC y ETC son relativamente pequeñas, en relación a la diferencia de cada uno respecto de la situación actual.

De hecho, las respuestas del Río de la Plata a los dos escenarios de saneamiento son muy similares entre sí, dado que las descargas restantes (Aº Sarandí, Aº Santo Domingo, etc.) son las mismas para ambos escenarios.

En consecuencia, los resultados que se presentan a continuación son representativos tanto para el escenario EPC como el ETC.

La Figura 7.2.1 presenta las zonas restringidas para cada uso de acuerdo al modelo (sobre el período 28/Feb al 20/Mar de 1997), mientras que en la Figura 7.2.2 se muestran las mismas zonas pero discriminadas por parámetro.

Se observa que:

o Con los emisarios se logra desplazar gran parte del impacto de la E.Coli hacia la Segunda Franja Costera (FC2), aliviando la Primera Franja Costera (FC1).

Cuando saturen la segunda franja costera con deposiciones, la muerte de todas las riberas, desde el Norte al Sur, ya estará asegurada.

Hoy, desde Sarandí al Sur, los flujos son todavía normales, a pesar de saturados de pestes en sus riberas. Las derivas litorales allí todavía se comportan estrechas y sin obesidades.

Matando el corredor de flujos costanero Sur como aparece inevitable por los frentes sumados de dos emisarios y un área de vuelco de dragados, el golpe mortal a los flujos ribereños quedará consumado.

La crítica delicadeza de los flujos de las aguas someras ribereñas que ellos engloban en lo que llaman "primera franja costera" no aparece estudiada en ningún lado.

Al igual que las crecientes deposiciones resultantes de los vertidos que en áreas linderas seguirán haciendo; tal el caso de los canales Sto Domingo y Sarandí.

Estos son los dos puntos en especial donde toda la modelación esquiva la sustancia primordial.

En particular, alivia la situación de las tomas de agua (Figura 7.3.1a), que operan en una condición algo exigida en la situación actual.

Está claro que si el corredor natural de flujos costaneros muere, las tomas de agua mueren con él. La de Bernal ya está sentenciada.

o En el caso del Uso II (recreación con contacto directo), los coliformes fecales continúan siendo el parámetro limitador para la FC1 (Figura 7.3.1b).

Aunque disminuye en varios kilómetros el ancho de la zona costera no apta para este uso hasta el partido de Quilmes, las descargas de los emisarios genera una zona restringida de gran extensión y ancho en la FC2, que globalmente alcanza alrededor de 37 km en extensión y 7,6 km en ancho.

La falta una prospectiva de deposiciones y afectaciones resultantes a los flujos, propone ignorar la insustentabilidad de todo este sueño.

o La DBO, el Cromo y los Detergentes también ven disminuido el alcance de su efecto para el Uso II, pero los fenoles continúan teniendo gran influencia (Figura 7.3.1b).

o El panorama es mucho más interesante para el Uso III (recreación sin contacto directo) en cuanto a mejora de la calidad (Figura 7.3.1c), ya que prácticamente desaparece el efecto restrictivo de los coliformes fecales sobre la costa, obviamente con el costo de la aparición de zonas de uso limitado en la FC2.

o También disminuye fuertemente las limitaciones impuestas por la DBO y los detergentes para este uso (Figura 7.3.1c).

o De esta forma se recuperan, para Uso III, 26,5 km de costa hacia el norte de la boca del Riachuelo; esto se debe a la acción del Colector Ribereño y el saneamiento del Matanza-Riachuelo.

Adicionalmente, se recuperan alrededor de 2 km en Quilmes (en la zona de costanera que actualmente se usa de hecho como espacio recreativo) y 14 km en Berazategui (con una discontinuidad); esto resulta de la acción de extender el emisario Berazategui.

Todas estas ilusiones son ajenas, repito, a las resultantes en flujos y de aquí su insustentabilidad. Adelantan al menos 200 años la muerte de este sector ribereño estuarial.

La zona recuperada prácticamente alcanza hasta Punta Lara (otra zona de recreación), pero sin incluirla.

Entre la boca del Riachuelo y Quilmes siguen actuando como principales fuentes de contaminación los arroyos Sarandí y Santo Domingo; en la zona de Quilmes limita la descarga del Aº Jiménez; en Berazategui el limitante es la descarga del Aº Las Conchitas; ya casi en Ensenada, la limitación surge de la descarga de los arroyos Carnaval y Villa Elisa.

o Las nuevas zonas no aptas para Uso III, sobre la FC2, tienen dimensiones del orden de 20 x 4 km para el caso del Emisario Riachuelo y de 24 x 5 km para el Emisario Berazategui.

o Obviamente, no hay cambio respecto de la zona no apta para Uso IV (preservación de la vida acuática), dado que toda la región de estudio ya se encuentra limitada por las concentraciones de Pb y Cr provenientes del río Paraná de las Palmas (Figura 7.3.1d).

o No obstante, disminuyen levemente los anchos de las zonas no aptas para Uso IV limitadas por los fenoles, el amonio y la DBO, aunque aparecen pequeñas zonas de uso limitado por amonio en torno a las descargas de los emisarios (Figura 7.3.1d).

a) Zona no apta para consumo humano con tratamiento convencional

¿A qué ignorar? que toda el área intermedia entre los emisores y la salida del Riachuelo ya pisa el umbral de su condena y es ilusión sugerir aptitud futura de consumo humano a esas zonas.

Semejante encadenado y virtual alineamiento de áreas de deposiciones conllevará enormes engordes de la deriva litoral, que ni aquí ni en ningún lado aparece considerada en toda la modelación matemática; simplemente porque nunca la consideraron en ningún sentido.

Han estudiado todo por separado y ha quedado soslayada la condición ideal que encontrará la deriva litoral para estragos superpotenciados.

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes obrantes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;

que en adición de veladuras a las extravagantes floculaciones en áreas con flujos disociados por severa capa límite hidroquímica que terminarán asociados a ella viajando en sentido bien inverso al de las ilusiones proyectadas, les permitirán tardíamente descubrir:

la diferencia entre las voces "estuario" y "lodazal".

Buenos Aires ya no sólo habrá confirmado que siempre dió su espalda al mentado "río", sino que se ocupó de apurar su condición mediterránea.

Entonces ya no tendrán ninguna oportunidad de esquivar la cuestión de dónde imaginar el lugar más apropiado para sacar los vertidos urbanos;

mirada que si hoy aplicaran, asistirían la primordial sustentabilidad de los flujos ribereños urbanos y de aquí, la Vida de toda la ciudad.


b) Zona no apta para recreación con contacto directo

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral.

A las tres manchas rosas del gráfico que sigue hube por mi cuenta de incorporarle el tapón criminal creado a la salida del Riachuelo y al Sur de ella para tener más o menos representada el área de deposiciones, de mortandad de flujos resultante en engorde de la deriva litoral y de aquí el reinado de mis mentadas "hidrotermias".

 

c) Zona no apta para recreación sin contacto directo

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;

d) Zona no apta para conservación de vida acuática

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;

 

Figura 7.2.1. Zonas restringidas por uso del agua para los escenarios EPC y ETC.

a) Zona no apta para consumo humano con tratamiento convencional

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;


b) Zona no apta para recreación con contacto directo

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;

 

c) Zona no apta para recreación sin contacto directo

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;

 



d) Zona no apta para conservación de vida acuática

Todas estas graficaciones ningunean las inevitables deposiciones, los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y los engordes de la deriva litoral;

Figuras 7.2.2. Zonas restringidas por uso y por parámetro para los escenarios EPC y ETC.


8. CONCLUSIONES

Las siguientes son las principales conclusiones obtenidas de esta fase de los estudios.

Para el Matanza-Riachuelo:

o Bajo la situación actual de vertidos, el río se encuentra en estado de anoxia en la mayor parte de su recorrido. En particular, todo el Tramo Inferior (25 km, cuyo límite es el inicio de la rectificación del Matanza) se halla en esa situación.

El Tramo Superior comienza a complicar su estado de calidad desde la desembocadura del Aº Cañuelas.

o Dado el alto grado de contaminación actual del Matanza-Riachuelo, que lo condena a padecer un estado anóxico en condiciones hidrológicas normales sobre la mayor parte de su recorrido, el objetivo de gestión planteado ha sido el de poder superar las condiciones de anoxia al menos en el Tramo Inferior, que es donde se llevarán a cabo las obras de la primera etapa del Plan Director de AySA (PDA).

Esto evitaría la producción de malos olores, lo que entonces constituye una mejora mensurable.

o La combinación del PDA y los Programas de Reconversión Industrial (PRI) a cargo de la SAyDS – cuya estrategia consiste en concentrarse, en primera instancia, en los mayores aportantes de carga orgánica al sistema, de modo de producir un efecto de saneamiento mensurable a partir del control de una cantidad limitada y manejable de industrias – no resultan suficientes como para evitar las condiciones de anoxia en granparte del Tramo Inferior.

o La carga orgánica vertida al Tramo Inferior no debería superar las 6,5 ton/día, aproximadamente, si se desea tener condiciones óxicas.

Esto resulta incompatible con la existencia de las plantas de tratamiento Sudoeste y El Jagüel, tal como están planteadas en el PDA, ya que entre las dos volcarían 11,7 ton/día de aguas servidas tratadas al río Matanza.

o La variante de eliminar los vertidos de esas plantas de tratamiento, conectando sus áreas servidas al proyectado Colector de Margen Derecha (que aportaría al proyectado Emisario Riachuelo para descargar al Río de la Plata), junto con la aplicación del PRI a las industrias que, en total, explican el 95% de la carga orgánica vertida en el Tramo Inferior (se estima una cantidad de aproximadamente 40 industrias), lograría generar condiciones óxicas en el Tramo Inferior, es decir, alcanzar el objetivo de gestión.

Aún así, a pesar de tantos loables esfuerzos, la sustentabilidad del ecosistema del Matanzas-Riachuelo será fragilísima si no devuelven al curso de agua su salida original.

Para ello todavía tienen que descubrir que con mecánica de fluídos no se alcanza a entender el funcionamiento de las salidas tributarias; que sin verlo se puede seguir ignorando el sistema que acompaña a la deriva litoral; tanto en protección de flujos de salida, como de orden en las deposiciones sedimentarias.

Río de la Plata:

o La Franja Costera del Río de la Plata no es actualmente apta para ningún uso del agua (consumo humano con tratamiento convencional, recreación con y sin contacto directo y preservación de la vida acuática).

o Las tomas de agua de AySA caen dentro de la zona apta para consumo humano con tratamiento convencional, aunque su cercanía al borde de zona no apta indica que la situación podría ser más comprometida en el futuro si no se encaran acciones.

o Los coliformes fecales son el principal limitante de las zonas de uso para recreación con y sin contacto directo.

o La zona no apta para preservación de la vida acuática se extiende mucho más allá de la Franja Costera, incluyendo al menos todo el Corredor Palmas.

Esto se debe al efecto de las relativamente altas concentraciones de Plomo yCromo provenientes del río Paraná de las Palmas.

o Para la Franja Costera del Río de la Plata se plantea como objetivo de gestión recuperar la mayor longitud posible de costa para garantizar condiciones adecuadas de recreación sin contacto directo, una actividad de hecho ya instalada en una buena parte de la ribera.

o Con los emisarios Riachuelo y Berazategui extendido se logra desplazar gran parte del impacto de los coliformes fecales hacia la Segunda Franja Costera. En particular, alivia la situación de las tomas de agua de AySA.

o En el caso de uso para recreación con contacto directo, los coliformes fecales continúan siendo el parámetro limitador para la Franja Costera.

Aunque disminuye en varios kilómetros el ancho de la zona costera no apta para este uso hasta el partido de Quilmes, las descargas de los emisarios generan una zona restringida de gran extensión y ancho en la Segunda Franja Costera, que globalmente alcanza alrededor de 37 km en extensión y 7,6 km en ancho.

o El panorama es mucho más interesante en el uso para recreación sin contacto directo, en cuanto a mejora de la calidad, ya que prácticamente desaparece el efecto restrictivo de los coliformes fecales sobre la costa.

De esta forma se recuperan 26,5 km de costa hacia el norte de la boca del Riachuelo – esto se debe a la acción del Colector Ribereño y el saneamiento del Matanza-Riachuelo –, alrededor de 2 km en Quilmes (en la zona de costanera que actualmente se usa de hecho como espacio recreativo) y 14 km en Berazategui (con una discontinuidad) – esto resulta de la acción de extender el emisario Berazategui.

La zona recuperada prácticamente alcanza hasta Punta Lara (otra zona de recreación), pero sin incluirla.

Entre la boca del Riachuelo y Quilmes siguen actuando como principales fuentes de contaminación los arroyos Sarandí y Santo Domingo; en la zona de Quilmes limita la descarga del Aº Jiménez; en Berazategui el limitante es la descarga del Aº Las Conchitas; ya casi en Ensenada, la limitación surge de la descarga de los arroyos Carnaval y Villa Elisa.

o De todos modos, aparecen nuevas zonas no aptas para uso recreativo sin contacto directo sobre la Segunda Franja Costera, que tienen dimensiones del orden de 20 x 4 km para el caso del Emisario Riachuelo y de 24 x 5 km para el Emisario Berazategui.

 

Ninguna de estas ilusiones tendrá lugar, pues todas estas graficaciones y modelaciones matemáticas ningunean las inevitables deposiciones; y a menor profundidad sus consecuencias en los mayores contrastes de la capa límite térmica en los reflujos y de aquí los engordes de la deriva litoral;

que sumando a las extravagantes floculaciones en áreas con flujos disociados por severa capa límite hidroquímica que terminarán asociados a ella y viajando en sentido bien inverso al de las ilusiones proyectadas, nos descubrirán la diferencia entre las voces "estuario" y "lodazal".

Buenos Aires no sólo habrá confirmado que siempre hubo de dar su espalda al mentado "río", sino que hoy, después de ver al Riachuelo 222 años en problemas, se ocupa de apurar su condición mediterránea.

Entonces no tendrán más oportunidad para esquivar la cuestión de dónde ubicar el lugar más apropiado para sacar los vertidos urbanos.

A cualquier costo tendrán que ir allí; a menos que antes logren la fórmula para evaporar los detritus intestinales e industriales. De la basura, mejor por hoy aquí no hablar.

Francisco Javier de Amorrortu, 25/10/08

Gracias Querida Alflora por advertir este peregrinar